Programación de riegos

Las necesidades de riego de un olivar se pueden calcular a partir del balance de agua del suelo.

El contenido de agua en suelo al final de un periodo (Sf) es igual al contenido al inicio del periodo (Si) más la Precipitación Efectiva (Pe) menos la Evapotranspiración del cultivo (ETc) más el riego neto (Rn).

Sf = Si + Pe - ETc + Rn

Donde:
Pe :se estima para Andalucía igual al 70% de la lluvia media.

El contenido de agua del suelo tiene un límite superior que no se puede rebasar: Capacidad de Campo (CC), y un limite inferior a partir del cual no puede transpirar el cultivo: Punto de Marchitez Permanente (PMP), que se pueden calcular en laboratorio.

Haciendo el seguimiento de la climatología del año en curso se puede calcular el riego neto de forma que nunca baje el contenido de agua del suelo por debajo del 70% del Agua Útil (AU), siendo el AU la diferencia entre la Capacidad de Campo (CC) y el Punto de Marchitez Permamente (PMP).

En realidad, aunque parezca complicado, simplemente se trata de llevar el saldo del contenido de agua en el suelo y no permitir que ese contenido descienda del 70% del agua Útil. El problema de este método es que los factores que entran en juego en el balance anterior no siempre son fáciles de calcular.

Nuestra experiencia nos recomienda un método de aplicación del riego, muy simple, que funciona con excelentes resultados en el olivar en nuestras condiciones climatológicas (Valle del Guadalquivir).

Se trata de aplicar el agua disponible repartida en el periodo estival, es decir, desde brotación o últimas lluvias primaverales hasta las primeras lluvias de otoño. Así, si disponemos de 1800 m3/Ha para una plantación de 100 olivos/Ha obtendríamos excelentes resultados aplicando 100 litros diarios/olivo durante los 180 días del periodo estival (1 abril-30 septiembre. Naturalmente según se presenten las lluvias del año en curso y en base a la predicciones meteorológicas se debe adelantar y reducir o retrasar y ampliar la aplicación de agua, procurando siempre enlazar las últimas lluvias primaverales con las primeras lluvias otoñales. Sólo cabe una recomendación final para disminuir las perdidas de evaporación directa desde el bulbo de humedad del gotero y es aplicar la dosis calculada cada cierto número de días (5-7).

Este método de programación de riegos tiene importantes propiedades:

  1. Se adapta perfectamente al desarrollo fenológico del olivar.
  2. La instalación de riego necesaria para aplicar ese agua es la más económica posible.
  3. La programación de turnos de riego es simple y cómoda.
  4. Los consumos de energía eléctrica necesarios para la instalación se pueden minimizar fácilmente utilizando la energía en horas valle.
  5. Se aplica un exceso de agua sobre la Etc del olivar al principio del periodo estival en las fases del primer desarrollo vegetativo y floración y al final del periodo estival en el segundo desarrollo vegetativo. Nadie duda que primaveras y otoños lluviosos siempre han sido augurios de excelentes cosechas del olivar.

Si no se dispusiera de un caudal continuo sirven las consideraciones anteriores, es decir, aplicar el 50% del agua de riego al principio del periodo estival, procurando alcanzar la Capacidad de Campo en el momento más avanzado posible de la primavera para garantizar un verano sin déficit hídrico limitante y el otro 50% al final del verano, antes de que se produzca un déficit hídrico, para enlazar con las primeras lluvias otoñales.

Este método de programación no falla prácticamente nunca a excepción de suelos con grandes limitaciones o en años de sequía prolongada.

En caso que se considere imprescindible adaptar la programación de riegos a la evapotranspiración del olivar se puede corregir, para el Valle del Guadalquivir, el agua aplicada en función de los coeficientes de la tabla siguiente:

AbrilMayoJunioJulioAgostoSept.
0,700,901,101,301,100,90

Es decir, para el ejemplo anterior aplicaríamos 70, 90, 110, 130, 110 y 90 litros diarios/olivo en los meses de abril, mayo, junio, julio, agosto y septiembre respectivamente, en lugar de los 100 litros diarios/olivo para todo el periodo.